Guía de cuidado

Te enseñamos cómo lavar y guardar tus prendas para que mantengan su belleza y calidad a lo largo del tiempo, permitiendo que pasen de generación en generación como tesoros de familia.

Cómo conservar tus prendas

Descubre cómo mantener la ropa de tu bebé como el primer día. Nuestros consejos de lavado, secado y almacenamiento garantizan que cada pieza de artesanía se conserve perfecta generación tras generación.

Paso 1: Lavado a mano

Prepara un balde con agua templada o fría y un poco de jabón neutro o hipoalergénico. Sumerge la prenda con suavidad. Si hay una mancha, trátala dando un ligero masaje con la yema de los dedos o un paño suave de algodón (evita frotar con fuerza para no dañar el tejido). Al terminar, enjuaga con abundante agua y elimina el exceso de humedad presionando la prenda suavemente entre tus manos, sin retorcer ni exprimir.

Paso 2: Secado natural y plano

Extiende la prenda en horizontal sobre una toalla limpia y seca, a la sombra. Evita colgarla húmeda para que el peso del agua no la deforme, y nunca uses secadora, ya que el calor extremo encoge y daña las fibras naturales.

Paso 3: Planchado

Si el bebé va a usar la prenda pronto, plánchala preferiblemente al revés y ligeramente humedecida. En tejidos como el algodón o el lino, el vapor es tu mejor aliado. Si buscas un acabado impecable y con un poco de cuerpo, puedes usar un toque de apresto (en nuestro taller nos encanta el resultado de la marca Niagara). 

Almacenaje y Conservación a Largo Plazo

Si vas a guardar esa prenda especial para el próximo bebé o como un recuerdo familiar, el proceso cambia un poco para asegurar que el tejido no sufra con los años:

  • No uses apresto ni planchado: Antes de guardarla por mucho tiempo, lava la prenda solo con jabón neutro y déjala secar. No la planches ni uses apresto, ya que los residuos de almidón son los principales responsables de las manchas amarillas que aparecen con el tiempo.
  • El empaque ideal: Envuelve cada pieza individualmente en papel de seda blanco (libre de ácido). Guarda las prendas en cajas de cartón rígido o bolsas de lienzo de algodón que permitan al tejido "respirar". Si utilizas cajas de plástico, asegúrate de que la prenda esté completamente seca y añade un sobre absorbente de humedad.
  • ¿Aparecieron manchas del tiempo? Es completamente normal que la humedad ambiental haga de las suyas con los años. Si esto pasa, prepara una pasta suave con bicarbonato de sodio y jabón neutro, aplícala sobre la mancha y deja actuar la prenda al sol (si la prenda es completamente blanca, sino, haz lo mismo pero en sombra) para que recupere su luminosidad natural. Luego, enjuaga con cuidado.